Hemos conocido recientemente el suceso acaecido en el domicilio de Kurt Westergaard, el dibujante danés que se hizo mundialmente famoso por realizar unas caricaturas del profeta musulmán Mahoma.
Las caricaturas -en las que aparece mahoma con una bomba por turbante- fueron publicadas en el diario danés Jyllands-Posten el 30 de septiembre de 2005, aunque la polémica alcanzó su punto culminante dos años después, entre 2007 y 2008. Como consecuencia del enfado de la comunidad musulmana en todo el mundo, el pasado sábado un joven somalí asaltó el pasado sábado la casa del dibujante danés con la intención de asesinarlo.
Ayer tuvimos la noticia de que el diario noruego Aftenposten ha vuelto a reproducir las caricaturas de Westergaard en un facsímil, algo que puede volver a suscitar las quejas de los países y los ciudadanos musulmanes.
Aunque el debate sobre la idoneidad de estas caricaturas y de su publicación ya viene de lejos y se han dicho muchas cosas acerca del tema, nunca está de más retomarlo, sobre todo cuando la propia jefa de redacción del Aftenposten, Hilde Haugsgjerd, justifica la publicación de las caricaturas porque “nosotros enfrentamos un proceso en Dinamarca relacionado con esa grave agresión contra el dibujante de Jyllands-Posten, y por tanto nos parece natural y justificado publicar nuevamente la obra artística y periodística que aparentemente causó este gesto violento”.
¿Libertad de expresión? ¿Infamias? ¿Atentado contra la cultura y la fe musulmanas? ¿Derecho a la sátira, derecho a ofender y excesos en los mismos? Todo es posible, según desde donde se mire. ¿Qué pensáis vosotros?
vía | 233grados
Archivado en: Censura, Prensa, Aftenposten, caricaturas, diario, dibujante, dibujos, Dinamarca, Jyllands-Posten, Kurt Westergaard, Mahoma, noruego

Cartas al director